16 agosto 2011

Noruega. Una escapada de 8 días


  • Noruega, próspero país europeo ubicado en el norte del viejo continente, cuenta con una población cercana a los 5.000.000 de habitantes repartidos a lo largo de sus 385.000 km2 de extensión y forma junto con Suecia la llamada península escandinava. Estos dos países junto a Dinamarca y Finlandia constituyen a su vez, Escandinavia. Limita con Suecia, Rusia y Finlandia además de con el océano Atlántico.
  • Su lengua es el noruego, idioma estrechamente relacionada con el danés y el sueco aunque el inglés también está bastante extendido entre sus habitantes.
  • La religión mayoritaria en el país es la evangélica luterana a la que pertenece alrededor del 86% de la población.
  • Su orografía es principalmente montañosa, siendo el Galdhopiggen su máximo exponente con sus 2469m de altitud, aunque son sus famosos fiordos, los que le confieren su particularidad más conocida. Estos valles de origen glaciar se extienden a lo largo de toda su costa , adentrándose muchos kilómetros hacia el interior.
    Sus numerosos lagos llegan a ocupar el 2% de la superficie total del país, salpicando con sus aguas turquesas los tupidos bosques que los rodean.
    Sus ríos son cortos pero poseen gran caudal debido al deshielo de las grandes cantidades de nieve acumuladas en sus montañas durante los fríos meses de invierno.
  • La corriente del Golfo, contribuye a templar su clima especialmente en su parte Occidental,  protegiendo al país de las frías corrientes provenientes del Polo Norte.
  • En la actualidad es uno de los países más ricos del mundo gracias en gran parte a ser uno de los mayores exportadores de petróleo, únicamente por detrás de Rusia y Arabia Saudí.
    Otros de sus principales recursos son la explotación maderera, la energía hidroeléctrica, el gas, los minerales y cómo no, la pesca.
  • Más del 90% de su población está compuesta exclusivamente por noruegos siendo los europeos y los asiáticos con poco más del 3% cada uno, los dos únicos grupos representativos en el país.

Nuestra aventura noruega comenzó el 7 de julio del 2011, día que volamos hasta Oslo haciendo una escala relámpago en Bruselas. 
Se trataba de una pequeña “escapada” de 8 días que incluía 7 noches de alojamiento en un apartamento en la localidad de Beitostolen y el alquiler de un coche durante toda nuestra estancia en el país. Todo esto, además del vuelo Bilbao-Oslo con Brussels Airlines, nos salía por el módico precio de 450€ por persona, siempre que reuniéramos un grupo de 4. 
Atraídos por la belleza y riqueza natural del país así como por el interesante coste del viaje, no resultó excesivamente difícil reunir la gente necesaria.




La duración del vuelo Bilbao-Bruselas y del posterior Bruselas-Oslo, vinieron a durar el mismo tiempo aproximadamente: hora y media.
Al mediodía del día 7 ya estábamos en el aeropuerto noruego esperando recoger la única mochila que habíamos facturado. Por desgracia, ésta no llegó y tuvimos que partir hacia Beitostolen en nuestro Hyundai i20 recién recogido en Avis, con el escaso equipaje de mano que llevábamos y con la promesa por parte de Brussels Airlines, de que mañana mandarían la mochila a Beitostolen.
Nuestra intención era la de realizar un viaje de bajo coste y aprovechar al máximo la posibilidad de cocinar en nuestro apartamento ya que conocíamos el alto nivel económico del país que nos disponíamos a visitar. No dudamos tampoco, en llevar una buena cantidad de embutidos envasados al vacío que constituyeron nuestra comida habitual durante las rutas que realizábamos durante el día.
No tardamos en comprobar que en Noruega se pagaba por todo o casi todo. 
Una barrera que cruzaba la carretera y nos impedía el paso nos sorprendió poco después de iniciar nuestra ruta, tras recorrer unos pocos kilómetros a través de lo que se suponía era una autopista de peaje; allí gastamos nuestras primeras 30 coronas para poder continuar nuestro viaje a través de lo que hubiéramos jurado, se trataba de una carretera local.
Nuestra siguiente parada fue para comprar algo de comida en el primer supermercado que vimos en nuestra ruta. Nos limitamos a comprar arroz, pasta, zumos, leche, café, pan, aceite y algo de fruta y verdura pero fue suficiente para comprobar lo que podía costar hacer la compra diaria en este singular país; pagamos cerca de 100€!!
Comimos a las orillas de un lago en uno de los numerosos lugares habilitados para ello a lo largo de todo el país. Prácticamente, cada rincón con encanto está provisto de mesas de madera para posibilitar el disfrute del entorno con mayor comodidad. 
Y puedo asegurar que los paisajes idílicos abundan por doquier. Lagos, cascadas, glaciares, montañas, fiordos y llamativas iglesias de madera nos sorprenderán de continuo, sea cual sea la ruta que elijamos.


 

















Beitostolen tiene como mayor atractivo turístico, su estación de esquí y el cercano parque de Jotunheimen. Sería este parque donde concentraríamos la mayor parte de nuestras visitas aunque también queríamos dedicar una visita a la isla de Runde y al fiordo más famoso y largo del país, el fiordo de los sueños.
Realizar estos desplazamientos, significaba abandonar nuestro apartamento y tener que buscar algún alojamiento barato en los destinos elegidos ya que a pesar de no estar demasiado lejanos, recorrer 100 kilómetros en Noruega puede suponer dos horas y Runde, nuestro primer destino, se encontraba a unos 300; ir y volver en el día era una locura.
Así pues, el día posterior a nuestra llegada lo dedicamos a recabar información en la cercana oficina de turismo y a recorrer con el coche las intrincadas carreteras del parque para decidir los rincones a explorar durante los próximos días.
La popular ruta de montaña del Besseggen sería lo primero que haríamos para pasar a explorar el parque a través de sus innumerables pistas, los días posteriores.
Será el quinto día cuando partiremos hacia Runde también conocida como la isla de los pájaros donde podremos observar las distintas colonias de aves marinas que pueblan sus acantilados y costas. Nos alojaremos en el camping de Runde, en una coqueta cabaña para cuatro personas.



De allí partiremos hacia Sogndal para explorar el fiordo de los sueños, el más largo del mundo y el más profundo de Noruega, alojándonos en otra cabaña de un cámping sitúado en un entorno de ensueño a las orillas del fiordo.
Ocho días no dan para mucho más así que con estos tres destinos nos dimos por satisfechos, marcando nuestro propio ritmo de viaje y parando en múltiples ocasiones para degustar como se merecía cada lago, cada cascada, cada glaciar….en una palabra, cada maravilloso rincón que nos aguardaba más allá de la siguiente curva……………..
Hemos padecido los abrumadores ataques de legiones de mosquitos, de una pareja de págalos grandes que sintieron su nido amenazado, hemos esperado empapados el regreso de los frailecillos a sus nidos, hemos sudado en las duras rampas del Besseggen………….en definitiva, hemos disfrutado de intensas y curiosas vivencias que hicieron de nuestro viaje una vez más, una experiencia que difícilmente olvidaremos .





Ver mi ruta en Noruega en un mapa más grande

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4 comentarios :

crucerin dijo...

Hola Aitor, he entrado para ver cómo te había ido por Noruega. Maravillosas fotos, por lo que veo el tiempo os ha acompañado. Gracias por compartirlas.
Inma

aitor dijo...

Hola Inma,encantado de verte por aquí de nuevo.
La verdad es que por Noruega tuvimos de todo....calor,frío y más de una mojadura importante pero mereció la pena.
Un saludo.
Aitor.

Antonio Ruiz dijo...

Hola Aitor,. Menuda escapada a Noruega. También pendiente entre mis destinos. Espero que lo pasárais en grande.

Ánimo con Kenia. Ya tienes aquí la feha!!!! Recibisme mi correo de Tiwi?

Abrazos.

aitor dijo...

Hola Antonio!!
La verdad es que 8 días saben a poco pero intentamos aprovecharlo al máximo.

Ahora toca Kenya y Tanzania y estoy ya loco rematando los últimos detalles.
Recibí tu correo pero parece que tú no recibiste mi respuesta así que te volveré a mandar otro a ver si hay más suerte.

Un abrazo!!!